Al introducir un vehículo en España desde fuera de la UE se liquidan tres tributos obligatorios: el arancel aduanero (DUA) sobre el valor en aduana, el IVA a la importación (21%) sobre la base imponible aduanera, y el IEDMT (impuesto de matriculación) cuyo tipo varía entre 0% y 14,75% según las emisiones de CO₂ del vehículo. El porcentaje total efectivo es orientativo.
Incluye el flete marítimo desde Dubái hasta el puerto español de entrada, la gestión en puerto (almacenaje, handling y despacho documental) y el transporte interior hasta el punto de entrega al cliente. Coste fijo independiente del valor del vehículo.
Los vehículos americanos tienen especificaciones técnicas distintas a las europeas. Este coste cubre la adaptación técnica para cumplir la normativa UE (luces, retrovisores, OBD, velocímetro en km/h, etc.), la inspección técnica (ITV) y todos los trámites para obtener la ficha técnica española que permite circular legalmente.
Nuestro equipo en los Emiratos Árabes Unidos localiza el vehículo según tus criterios, realiza una inspección técnica y visual presencial del estado real del coche (carrocería, mecánica, historial), verifica la documentación de propiedad y garantiza que no existen cargas ni irregularidades antes de la compra.
Honorarios por la gestión integral del proceso: coordinación de la compra, contratación de transporte, gestión aduanera, seguimiento de homologación y entrega final al cliente. Incluye asesoramiento completo durante todo el proceso de importación.
Según el origen del vehículo, puede ser necesario tramitar documentación adicional en los Emiratos: cancelación de registro local, certificado de exportación, traducción oficial de documentos y legalización notarial. No todos los vehículos lo requieren.
Antes de la matriculación en España pueden ser necesarios trabajos adicionales: adaptación del sistema de iluminación a normativa europea (conversión de faros de conducción americana), reparaciones menores detectadas en la inspección, pintura o carrocería si el vehículo lo requiere. El coste varía según el estado y el modelo del vehículo.